¿Quieres quemar grasa, mejorar tu resistencia, fortalecer tus músculos y ganar flexibilidad? El CrossFit podría ser justo lo que necesitas. Este entrenamiento completo proporciona resultados visibles en poco tiempo, por lo que no es extraño que no pare de ganar adeptos. En España, ya hay más de 600 centros afiliados que lo ofrecen de forma oficial y es una de las tendencias de fitness que más crece.
Crossfit: ¿qué es?
El CrossFit es un programa de fitness basado en “entrenamientos que incluyen movimientos funcionales y de alta intensidad que varían constantemente”, según sus creadores. Originado en Estados Unidos para entrenar a atletas y policías, con el tiempo se fue extendiendo a todo el mundo respaldado por su eficacia para generar resultados rápidos.
Este entrenamiento combina ejercicios aeróbicos y anaeróbicos con halterofilia y movimientos funcionales, aunque su secreto radica en la intensidad. Los movimientos rápidos y controlados permiten desarrollar la potencia y fuerza mientras aceleran el metabolismo y mejoran la coordinación. Aun así, es un programa flexible que puede adaptarse a cualquier condición física simplemente ajustando las cargas, tiempos y distancias.
¿Cómo es una sesión de CrossFit?
Las clases de CrossFit están diseñadas para mejorar la condición física con ejercicios cuya intensidad varía en función de los objetivos de la jornada y las características individuales de los participantes.
Como norma general se comienza con unos minutos de calentamiento para preparar el cuerpo para el esfuerzo físico. De esa forma se activan los músculos, aumenta la temperatura corporal y mejora la movilidad articular.
A continuación, se realiza una parte técnica o de fuerza de unos 20 o 25 minutos en la que se desarrollan habilidades específicas o se trabaja la fuerza. Luego se pasa al entrenamiento principal, que suele ser más intenso y completo. Durante esos 15 o 30 minutos se combinan diferentes ejercicios funcionales a alta intensidad para mejorar la resistencia cardiovascular, la fuerza y otras capacidades físicas.
Por último, se realiza el enfriamiento y estiramiento para reducir la frecuencia cardíaca gradualmente. En esta fase se promueve la recuperación muscular y se mejora la flexibilidad para evitar que los músculos se queden demasiado tensos.
Una clase de CrossFit bien diseñada maximiza el tiempo en el gimnasio y la eficacia del entrenamiento, ofreciendo una experiencia completa y variada para que desarrolles tus capacidades de forma equilibrada y efectiva.
Siete ejercicios de CrossFit comunes en el box: ¿para qué te servirán?
Los ejercicios de CrossFit intentan captar los patrones de movimiento naturales del cuerpo humano. En el calentamiento se recurre a saltos, estiramientos dinámicos y movimientos articulares mientras el corazón de la sesión concentra los ejercicios de levantamiento de pesas, arrastre o empuje.
- Sentadillas con barra. Este ejercicio básico fortalece el tren inferior, aporta flexibilidad y firmeza al core, además de ayudarte a corregir la postura.
- Peso muerto. Ideal para desarrollar la fuerza y potencia, este ejercicio de CrossFit refuerza la parte inferior del cuerpo junto al core y los hombros, ayudándote a quemar grasa.
- Dominadas. Es un ejercicio más avanzado que trabaja los músculos de la espalda y los hombros. Ideal si quieres ganar fuerza, masa muscular y equilibrio al mismo tiempo.
- Saltos a la comba. Divertido y eficaz, es un ejercicio cardio muy completo que quema calorías rápidamente. También ejercita la resistencia y la agilidad mientras fomenta la concentración y la coordinación.
- Burpees. Es un ejercicio idóneo para quemar grasas ya que requiere un gran esfuerzo al activar diferentes grupos musculares, desde los pectorales, tríceps y hombros hasta los cuádriceps, femorales, gemelos, abdominales y glúteos.
- Lanzamientos de balón medicinal. Este ejercicio de CrossFit es otro básico con el que podrás ganar fuerza y resistencia en el tren inferior, el core y los miembros superiores.
- Sit ups. En CrossFit realizarás variantes de los abdominales clásicos para construir un core de acero, por lo que mejorarás tu postura y respiración, además de reducir los dolores de espalda.
Por último, recuerda que el CrossFit es un deporte de alta intensidad que puede llegar a ser muy exigente, por lo que es recomendable que lo practiques dos o tres veces por semana, dejando espacio para el descanso y la recuperación muscular. Si lo integras en tu rutina, no tardarás en ver los resultados en términos de pérdida de peso, fuerza muscular, resistencia y flexibilidad. ¿A qué esperas?







